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https://sites.google.com/site/asanmartinez/home/historia-de-la-filosofia/ortega-y-gasset/texto-ortega-el-tema-de-nuestro-tiempo

http://www.nodulo.org/ec/aut/asm.htm

¿Cuántas personas serán capaces de entender el texto original de Pepe, el Viejo y el brillante análisis crítico al nudo gordiano de su pensamiento?

La Verdad es que me siento imbécil ante dicha genialidad de análisis, dado que se me debió ocurrir a mí mezmo, pero como no terminé mis carreras (dos tragedias helénicas, literalmente), siempre tendré vacíos que jamás serán llenados… como los que hay entre las partículas subatómicas, los átomos, las partículas… los planetas, las estrellas, las constelaciones, las galaxias, los (multi)Versos.

Pero si me pongo NEOliberal… «Es bueno tercerizar las labores tediosas y que cualquier profesorsillo puede hacer. Yo me dedicaré a lo realmente «cul» y genial». Lo único que lamento es no poder darle un like, de ahí el link a su revista cibernétika.

Hay quienes creen, erróneamente, que soy la encarnación de la soberbia egoica, egoísta y egotista, que todo lo que hago es para figurar, ser «centro de mesa», «llamar la atención», tener fama y burlarme de todos diciendo la frase con la que titulé este Manifiesto. Pero, tal como dijo Pepe, el Viejo: ¿Qué sabe el pusilánime del Magnánimo? ¡Ni pico! (Mirabeau o el político)

La Humildad es la raíz de La Sabiduría.

La Soberbia es ignorante.

Quien se cree perfecto, jamás oirá nada ni a nadie.

Quien se cree perfecto, jamás leerá nada.

Sólo quien acepta que otro hizo o pensó

algo mejor que él mismo, aprende.

El aprendizaje, contrario sensu a todo lo dicho hasta HOY,

¡NO es un Proceso Mental, sino EMOTIVO!

Sólo se llega a conocer, aquello que se quiere Saber.

Extrapolando los barruntos pascalianos y de Pepe, el Viejo:

Para querer aprender, es imprescindible, Primero,

antes de cualquier otra cosa: ¡Querer!

Quien NO quiere, NO querrá saber.

Ante esa negativa es que se estrellan Todos los planes de estudeo.

He ahí la razón de la irrelevancia del Ministerio de Educación.

Irrelevancia, palabra de moda en política.

Entonces, ¿qué debo hacer para que quiera aprender?

¡Quiera a su hija(o)!

Sólo si es querido, se querrá a sí mismo.

Sólo si se quiere a sí mismo, querrá saber más.

Es como el antiquísimo cuento africano que rescató Pepe, el Viejo:

Sólo si quieres la Excelencia y más allá.

Pero en una sociedad donde NO hay Tiempo ni espacio

para querer con independencia de la desiderata social,

que es el verdadero querer,

es imposible que alguien quiera aprender, porque

tal como dice el aforismo Zen:

NO existe eso llamado enseñanza, sólo existe el Aprender.

Si he aprendido algo fue por amor a mi padre,

para ser tan brillante como él.

He aprendido más solo que en establecimiento de enseñanza alguno.

He aprendido tanto, que ya NO tengo con quien hablar.

Otra historia de Pepe, el Viejo:

Un expedicionario al Polo Norte estrelló su barco contra el hielo

sacó su trineo y sus perros y corrió hacia el norte todo el día.

Cuando de noche midió su posición con las estrellas,

asombrado, descubrió que había ido al Sur.

Al día siguiente siguió corriendo al Norte indicado por su brújula,

hasta que en la tarde, llegó al otro borde del inmenso

iceberg que viajaba al Sur.

Quien quiera de verdad, auténticamente algo, lo que sea,

Ciencia o Arte, Deporte o Letras, incluso política y economía,

está perdido, porque la sociedad NO quiere ir al NOrte.

Se verá arrastrado inevitablemente al Sur de la mediocridad e ineptitud.

Será rechazado, porque todos los incapaces

de querer por sí mismos nada, Lost pusilánimes,

siempre acosarán al Magnánimo que ha entregado

su vida al cultivo, al agotador ejercicio de una actividad.

Esa es la razón por la cual TODA sociedad está condenada

a la extinción, como lost dinosaurios:

La sociedad se estanca en la mediocridad y la ineptitud,

mientras acosa, arrincona y elimina la excelencia.

Para ser excelente en algo,

NO valen los sobornos

ni las amenazas

ni las promesas.

Para ser excelente en algo, lo único necesario es

el Placer de hacerlo, pero el Placer es hijo del Amor.

Contrariamente a lo que dijo Nietzsche,

el conocimiento NO es fruto del temor, sino del Amor.

Para más detalles, está el Berto Maturana.

¿A qué se debe este larguísimo excursus?

Tanto Pepe, el Viejo, como el Sr. Martinez olvidan la preeminencia

del adjetivo por sobre el substantivo.

Antes del percibir, conocer, entender y/o saber,

está el sentir, el emocionar, en la jerga maturense.

De ahí la certera crítica al optimismo desmesurado del Pepe

¿De qué mágico sombrero saca que el Destino de todas las visiones es armonizar?

Es cierto, sigue preso del «punto de vista divino»,

solamente ha invertido su existencia en el Tiempo,

con un ligero tufillo hegeliano, lo ha puesto

al Final de la Historia, en vez de su comienzo,

como toda mitología y teología.

¿Alguien alcanza a captar la profunda e insalvable

contradicción metafísica que aqueja el Viejo Pepe?

Es Conservador y Progresista al mismo Tiempo.

Sí hay visiones contrarias, excluyentes, NO armonizables.

¿Por qué?

Porque todo conocimiento es soportado por una emoción.

Como dice Maturana el Viejo:

Toda teoría es una justificación para una emoción.

Así que un conocimiento o cultura basado en el odio

es inamornizable con una basada en el amor.

Pepe, el Viejo creía que la única Cultura merecedora

de dicho título es el Patriarcado.

En uno de esos textos misceláneos agrupados en El Espectador,

denigró a tal punto las culturas neolíticas matriarcales,

que me quedó claro que leyó la introducción a Bachofen.

Lo más gracioso es que los neo matrízticos ignoran

que antes existió otro orden social: el Filial.

De ello habló Tothila Albert,

más conocido como escultor que como maestro iluminado.

En fin, es como decir: importa más el acento que la frase.

Cada una de estas tres culturas, verdades y sus respectivos

conocimientos-saberes (prejuicios)

sólo acentúan la importancia de uno de los vértices del eterno triángulo:

LA SAGRADA FAMILIA.

HIJOS, MADRE Y PADRE.

La existencia de una de estas culturas, implica la erradicación de la anterior.

El Pepe, el Berto y las feministas tan sólo recuerdan

la extinción de los dinosaurios…

Yo recuerdo cuando éramos dos lindos y tranquilos

trilobites, con mi amada esposa.