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Entre los días 28 y 29 se relizó el Primer Encuntro Nacional por una Samblea Constituyente de Verdad.

He aquí su comunicado o ficial y mi remix al respecto. Comparen y digan: ¿Qué versión os gustó más?

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Más de 50 asambleas y organizaciones sociales, desde Arica hasta Aysén, iniciaron proceso para elaborar la nueva Constitución de Chile.

Con una participación directa de 100 ciudadanos/as, vinculados/as a coordinadoras de organizaciones y asambleas de todas las regiones del país, y superando las 1.500 personas a través de las redes sociales y streaming, se realizó, durante la noche del 28 de agosto, un Encuentro Nacional por la Asamblea Constituyente que denunció a los partidos políticos, por intentar usurpar el Poder Constituyente Originario, que reside en el Pueblo, a través del denominado Acuerdo por La Paz, firmado el 15 de noviembre por los partidos entrelazados con los intereses de los grupos económicos, financieros y especulativos.

Explicaron que, a través de la Ley 21.200, elaborada según las normas de la constitución Pinochetista, buscan engañar a los chilenos y chilenas, confundiendo la opción Convención Constitucional del próximo plebiscito con la de una Asamblea Constituyente legítima y soberana.

Representantes de más de 50 asambleas y coordinaciones de organizaciones y movimientos sociales, desde Arica hasta Aysén, declararon el inicio de una Asamblea Constituyente Nacional Ciudadana para elaborar la Nueva Constitución de Chile y un Nuevo Modelo de Desarrollo, contrapuesto al sistema neoliberal, creando un Contrato Sostenible con el planeta y Justo con nuestros semejantes y con la vida en general.

Tras 5 horas de debate virtual, que incluyó transmisión en directo a diversas plataformas en Internet, las y los asambleístas comenzaron esta etapa reivindicando la Soberanía Popular, el Poder Constituyente Originario y la Democracia Participativa directa y deliberativa.

A través de las redes sociales, la participación superó las 1.500 personas, quienes denunciaron a los partidos políticos, por intentar usurpar el Poder Constituyente originario, que reside en el Pueblo, a través del denominado Acuerdo por La Paz.

Esa legislación, que incluye el actual Plebiscito (Ley 21.200), es una continuación de la actual Constitución que impide cualquier transformación Real y Profunda, ya que “deberá respetar… los tratados internacionales ratificados por Chile y que se encuentren vigentes”(Art. 135, Inc. 4°), anulando la “Hoja en Blanco” prometida en el acuerdo original del 15 de noviembre.

Este respeto a dichos tratados, los convierte de facto, en el núcleo y base de la futura Constitución, porque toda su legislación deberá adaptarse al carácter neoliberal de los tratados de “Libre Comercio”, especialmente el #TPP11 si es ratificado por el Senado. Mediante esta Ley, dichos tratados son elevados a la categoría de Norma Constitucional previa a la dictación de la misma, manteniendo nuestra economía sometida al control de empresas transnacionales que limitan nuestra soberanía, sin poder recuperar nuestros recursos naturales o terminar con el sistema de AFP, por ejemplo.

Los asambleístas decidieron construir una metodología para desarrollar asambleas constituyentes territoriales, en las cuales el pueblo delibere y comience a escribir por sí mismo, La Verdadera Nueva Constitución de Chile, anhelada por muchos años y demandada perentoriamente durante la rebelión de octubre.

La totalidad de los asistentes manifestaron que la Asamblea Constituyente sólo puede ser regulada por los ciudadanos y las ciudadanas directamente y no limitada ni intervenida por partidos políticos, Congreso o por el gobierno de turno, que sólo son poderes constituidos y en ningún caso Poder Constituyente. Sólo el pueblo puede decidir qué tipo de mecanismo se usará para redactar una Nueva Constitución, sus reglas de funcionamiento y, en especial, el contenido del texto que se someterá a plebiscito.

Para los participantes, la Convención Constitucional no es más que una trampa para impedir una verdadera Constituyente, desactivar la movilización social y revalidar la actual Constitución, los partidos políticos y las instituciones del Estado cuyo prestigio ciudadano ni siquiera alcanza los dos dígitos, siendo éstos parte del problema y no de la solución. Sólo una Asamblea Constituyente originaria podrá enfrentar las injusticias presentes en el actual ordenamiento jurídico del país, que lleva 40 años resguardando los abusos y privilegios de los grandes poderes económicos, ¡por encima de los derechos humanos y ciudadanos!, fue una de las conclusiones más enfáticas del Encuentro Nacional.

Los asistentes declararon sentirse constituyentes y se asumieron en esta calidad ciudadana.

Primer Encuentro Nacional por una Asamblea Constituyente Nacional.

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LA VERSIÓN ORIGINAL:

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Organizaciones sociales de todo Chile inician Asamblea Constituyente Nacional

Más de 50 asambleas y organizaciones sociales, desde Arica hasta Aysén, iniciaron proceso para elaborar la nueva Constitución de Chile.

Con una participación directa de 100 ciudadanos/as, vinculados/as a coordinadoras de organizaciones y asambleas de todas las regiones del país, y superando las 1.500 personas a través de las redes sociales y streaming, se realizó durante la noche del 28 de agosto un Encuentro Nacional por la Asamblea Constituyente que denunció a los partidos políticos, por intentar usurpar el poder constituyente originario, que reside en el pueblo, a través del denominado Acuerdo por La Paz, firmado 15 de noviembre por los partidos entrelazados con los intereses de los grupos económicos financieros y especulativos.

Explicaron, que a través de la ley 21.200, elaborada según las normas de la constitución Pinochetista, buscan engañar a los chilenos y chilenas, confundiendo la opción Convención Constitucional del próximo plebiscito con la de una Asamblea Constituyente legítima y soberana.

Representantes de más de 50 asambleas y coordinaciones de organizaciones y movimientos sociales, desde Arica hasta Aysén, declararon el inicio de una Asamblea Constituyente Nacional Ciudadana para elaborar la nueva Constitución de Chile y modelo de desarrollo contrapuesto al sistema neoliberal, creando un contrato social con el planeta, con nuestros semejantes y con la vida en general. Esta que podría ser la primera dentro del proceso constituyente desde el 18 de octubre de 2019.

Tras 5 horas de un debate virtual que incluyó transmisión en directo a diversas plataformas en Internet, los y las asambleístas comenzaron esta etapa reivindicando la soberanía popular, el poder constituyente originario y la democracia participativa directa y deliberativa.

A través de las redes sociales la participación superó las 1.500 personas, quienes denunciaron a los partidos políticos, por intentar usurpar el poder constituyente originario, que reside en el pueblo, a través del denominado Acuerdo por La Paz.

Además, esta legislación que incluye el actual plebiscito (ley 21.200) que es una modificación de la actual constitución, impide modificar tratados internacionales que mantienen a nuestra economía sometida al control empresas transnacionales y limitan nuestra soberanía, con lo cual el modelo neoliberal globalizado quedaría intacto, sin poder recuperar nuestros recursos naturales o terminar con el sistema de AFP, por ejemplo.

Los asambleístas decidieron construir una metodología para desarrollar asambleas constituyentes territoriales para que el pueblo delibere y escriba la nueva Constitución para Chile, demandada durante la rebelión de octubre.

La totalidad de los asistentes manifestaron que la Asamblea Constituyente solo puede ser regulada por los ciudadanos y las ciudadanas directamente y no limitada ni intervenida por partidos políticos, Congreso o por el gobierno de turno, que solo son poderes constituidos y en ningún caso poder constituyente. Solo el pueblo puede decidir qué tipo de mecanismo se usará para redactar una nueva Constitución, sus reglas de funcionamiento y, en especial, el contenido del texto que se someterá a plebiscito.

Para los participantes, la Convención Constitucional no es más que una trampa para impedir una verdadera Constituyente, desactivar la movilización social y revalidar a los partidos políticos y a las instituciones del Estado cuyo prestigio ciudadano ni siquiera alcanza los dos dígitos, siendo éstos parte del problema y no de la solución. Solo una Asamblea Constituyente originaria podrá enfrentar las injusticias presentes en el actual ordenamiento jurídico del país, que lleva 40 años resguardando los abusos y privilegios de los grandes poderes económicos sobre los derechos ciudadanos, fue una de las conclusiones más enfáticas del Encuentro Nacional.

Los asistentes declararon sentirse constituyentes y se asumieron en esta calidad ciudadana. .

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MODERADOR. BUENA ONDA.