Seleccionar página

La palabra isla me hacen recordar «LOST»: Paraíso Perdido.
La asociación entre latino y barroco es esencial.
La misma sensación, en otro contexto.
Cersei Lannister y Euron Greyjoy en el dormitorio.
¡Qué pareja más típica: La Reina decadente y el advenedizo aspiracional!

Como mi antiguo televisor a tubo catódico, Hermenegildo, carece de control remoto, debo cambiar uno a uno los canales. El Destino quiere que, cada vez que quiero ver los canales de noticias, debo pasar por MTV. Ahí vi algo que me impactó: Medellín.
¿Alguien recuerda La Isla Bonita?
Hace 33 años que Mandona NO hacía un gesto hacia LATAM.
Seria interesante hacer un análisis semiológico tipo «Las 7 diferencias» entre ese guiño y el siguiente. Yo tan sólo podré dar algunos brochazos.
¡Pasaron 3 décadas!
Cuando entre un acto y otro pasa tanto tiempo, es que NO importa la persona a la que se da el gesto.
Mandona y Maluma me recordaron a Cersei y Euron. Venía de sentir náuseas por esos dos personajes ya ahora siento náuseas por esos otros dos personajes.
Primero en la tv y luego en la… tv, «por otros medios».
Esto me hizo recordar la razón del estudio histórico de las manifestaciones artísticas, como termómetro de los procesos sociales.
La sola yuxtaposición de ambos videoclips es elocuente contraste a cómo se percibe la vida en ambos momentos históricos.
La estética oscura y sadomasoquista del úlltimo es elocuente al respecto. La fiesta rococó y desbordada a más de uno le recordó las fiestas narcos. Que la ciudad elegida sea Medellín, NO dejó lugar a dudas. La escapada a caballo del final, remató dicha idea.
En comparación con todo esto, «La isla bonita» es naif.
¡Cuánto ha cambiado el mundo estos 33 años!
Estamos en una época en que sólo se espera el Fin, como se lee en la película «The Big Short».
Cuando NO hay esperanzas, la adicción a los opiáceos se masifica. 40.000 personas mueren de sobredosis de ellos en USA cada año, coincidiendo con la cifra dada por el personaje encarnado por Brad Pitt en dicha película.